En la calle – Opciones de compra

La novela En la calle puede ser adquirida de muchas maneras. Aquí incluimos algunas de las opciones más populares:

Venta online (papel y electrónico):

Venta física tradicional:

Librerías que colaboran directamente con la editorial:

  • Librería Universitas de Badajoz.
  • Librería Tusitala de Badajoz.
  • Librería Colón de Badajoz.
  • Librería Traficantes de sueños de Madrid.
  • Librería La sombra de Madrid.

Librerías que tienen acuerdo con la distribuidora de la editorial. Clicar aquí para ver el listado completo.

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No obstante, si ves algún problema o tienes alguna dificultad, puedes ponerte en contacto conmigo personalmente a través del correo info@miguelblanco.es

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Mi pequeño capitán

(letra y música: Miguel Blanco)

Cuando no haya espuma entre las olas,
y sin viento no consigas navegar.
Cuando tu bandera quede sola,
y sus manos no te ayuden a remar.
Una luz siempre verás,
faro del amor y la amistad.
Una estrella brillará
guiando a mi pequeño capitán.
Duerme, duerme, duerme,
cuando el mundo grite más.
Sueña, sueña, sueña,
que es posible navegar.

Demasiado lejos

(letra y música: Miguel Blanco)

En este mundo donde hay que luchar
por cada bocanada de aire,
hay quien nace con la libertad
demasiado lejos de su hogar.
Y hasta inventaron la caridad:
marioneta de conciencia.
Pero hay quien nace con la verdad
demasiado lejos de su hogar.

Estamos vendidos antes de nacer.
Mataron los sueños y la fe.
Nacen entre guerras y sin nada que comer.
Ya no queda casi nada en qué creer.

Quedan tus sueños, tu puño y tu fe.
Tus brazos alzados contra el poder.
Y una sonrisa apretando los dientes,
y una mentira a la que hacerle frente.
Queda la calle, la selva y los pueblos.
Quedan idiomas para entendernos.
Y hay mil canciones aún por cantar,
y miles de tronos por destrozar.

Queda soñar.

Habrá que volver a definir
las palabras importantes.
Y habrá que volver a ser feliz
bajo la tormenta de Caín.
Dejaron de lado la verdad
para poder contestarnos.
Y habrá que volver a preguntar
¿hasta cuándo vamos a aguantar?

Estamos perdidos al anochecer
en un mar de sin sentidos y porqués.
Los bolsillos rotos y el dinero está al poder.
Ya no queda casi nada en qué creer.

Quedan tus sueños, tu puño y tu fe.
Tus brazos alzados contra el poder.
Y una sonrisa apretando los dientes,
y una mentira a la que hacerle frente.
Queda la calle, la selva y los pueblos.
Quedan idiomas para entendernos.
Y hay mil canciones aún por cantar,
y miles de tronos por destrozar.

Queda soñar.

De tu casa a la mía

(letra y música: Miguel Blanco)

Estancado en el camino de tu casa a la mía.
Un poquito más cerca de la tuya, eso sí.
Suficientemente lejos para no oírte reír.
Suficientemente cerca para ver mis heridas.

Recordando cada estrella y cada luna que robamos.
Desguazando los silencios que nos vieron morir.
Olvidando las espadas que poblaron Madrid.
Intentando despertar, de nuevo, entre tus brazos.

Toda la infamia hubiera perdonado,
si no fuera porque ya no soy feliz.
Me costó mucho olvidarte
y no lo conseguí.

Y calado por dentro y por fuera de todo
he encontrado mi sitio detrás de la esquina.
El tiempo se escapa entre los dedos deprisa.
Las heridas no curan debajo del lodo.

He enterrado mi hacha y mi cara de odio.
Me cosí los bolsillos con tu arena de mar.
He poblado mi cama y vendido mi paz.
Y quemé mi guitarra en el último otoño.

Toda la infamia hubiera perdonado,
si no fuera porque ya no soy feliz.
Me costó mucho olvidarte
y no lo conseguí.

Yo canto por ti

(letra y música: Miguel Blanco)

Yo canto por ti, que estás solo y callado.
Yo canto por ti, que te ataron las manos.
Yo canto hacia aquellos que nunca escucharon
tus gritos, tus versos, tu fiebre y tu llanto.

Yo canto por ti, porque quiero escucharte.
Yo canto por ti, porque sé que aún no es tarde.
Y canto contra esos que quieren llevarte.
Yo lanzo mis versos con fuego y con sangre.

Yo canto por ti, aunque sigues callado.
Yo canto por ti, que siempre lo has estado.
Mi canto no rompe tus negras cadenas,
mi canto no es más que mi furia y mi pena.

Quiero ser fuego

(letra y música: Miguel Blanco)

Quiero ser fuego.
Quemar puertas y ventanas,
tirar paredes.
Con el alma de cara a ti,
a tu risa y tu emoción.

Quiero ser fuego.
La llama que enciende tu valor.
Caer en caída libre contigo y hacia arriba.
Como el aire, como el viento,
como el sol.

Quiero ser fuego.
Prenderme contigo:
ardiendo y cosido a ti.
Y cosida a mi cama
llenarte de besos las mañanas.

Incendiar tu vientre,
encender tu risa.
Escuchar silente
tu voz y tu calma,
tu gemido y tu prisa.

Quiero ser fuego.
Arderte por dentro y por fuera:
corazón diáfano.
El alma tendida al mar
de tus ojos y tus manos,
en particular.
De futuro que abrazamos
como llama.
Futuro siempre incierto,
pero hecho a la lumbre
del cariño y del afecto.

Quiero ser fuego.
Pongo mi alma y corazón
para ser fuego.

Noche a noche

(letra y música: Miguel Blanco)

Mucha espuma desde el último ojalá.
Muchas pieles y ninguna mísera canción.
Este invierno ha carcomido la verdad
de morir entre tus brazos cada chaparrón.

Despertando entre mis sábanas vacías
he ido matando todo.
Entregándome a unos besos de mentira
he ido olvidando todo tu sabor.

Lluvia a lluvia, noche a noche,
he ido volviendo a ser un lobo infiel.
Falda a falda, broche a broche,
he ido aprendiendo a descoserte de mi piel.

Tanto tiempo que no cabe en mi reloj.
Tantas noches que dejé de pretender amar.
Otro frío invierno ha vuelto a mi salón
sin haber podido disfrutar del mar.

Ahuyentando a unos fantasmas de mentira
me he ido engañando solo.
Me costó mucho borrarte de mi vida.
Me costó tanto y no lo conseguí.

Lluvia a lluvia, noche a noche,
he ido volviendo a ser un lobo infiel.
Falda a falda, broche a broche,
he ido aprendiendo a descoserte de mi piel.